Ya no me dan miedo las tormentas, el viento, la lluvia o las olas ....me asustan mucho mas las personas, la gente da mas miedo que cualquier fenómeno natural. Una tormeta avisa, el cielo se oscurece, un calor sediento se apodera de cada poro del cuerpo, una luz cual cartel fluorescente da el aviso y el ruido del trueno avisa a los mas sordos, llega la lluvia protegeros....el daño humano llega siempre sin alardes, de la mano mas amiga y cuando mas tranquila estas y mas confia el corazón en el amigo, es entonces cuando los seres humanos aprovechan para clavar bien hondo el puñal en las entrañas.
Antes me daban miedo las tormentas, el ruido, el grito desgarrador del cielo antes de echarse a llorar, la caida incontrolable de lágrimas, el ruida al romper el suelo con su canción ...ahora me asusta el silencio, las sonrisas, las bonitas y aterciopeladas palabras al oido, cerca muy cerca del cuello como vigilando el camino para la matanza, me aterroriza sentir que confio porque es solo el primer paso a agonizar en las manos de tu salvador, me aterra la calma, el sigilo, la prudencia, la normalidad......esa tormenta arrasa con algo mas que objetos, plantas o entornos, esta tormenta hace añicos tu amor propio, te mata por dentro, vuelve esteril la raíz, seca el terreno fértil y aleja las semillas a miles de kilometros, esa es la tormenta, la tormenta que mina el interior sin que ni siquiera el ritmo de la respiración cambie y cuando te quieres dar cuenta es siempre demasiado tarde.
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